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Olor

Las personas que experimentan un “olor corporal” realmente problemático sufren de una afección conocida como bromhidrosis (u osmidrosis) que hace que tengan mal olor la mayor parte del tiempo, aún cuando usen desodorante, antitranspirante o perfume y a pesar de que se laven constantemente. Este síndrome afecta cada aspecto de la vida de la persona que lo padece; para aliviar esta molestia es importante comprender completamente el problema y cómo funcionan los diversos tratamientos.

Información general sobre la bromhidrosis

La piel contiene dos tipos de glándulas sudoríparas: ecrinas y apocrinas. Las glándulas ecrinas, que se encuentran en grandes cantidades por todo el cuerpo, segregan un líquido acuoso conocido como transpiración que ayuda a controlar la temperatura del cuerpo. Normalmente este líquido es inodoro, a menos que esté contaminado con otras secreciones o residuos cutáneos que pueden producir olores desagradables.

Las glándulas apocrinas son mucho menos abundantes y se encuentran principalmente en las axilas y en el área ano-genital y producen pequeñas cantidades de una sustancia cerosa. En las personas que sufren de bromhidrosis, la cantidad de cera producida por estas glándulas es mucho mayor de lo normal. Los olores problemáticos son causados por la acción de la flora bacteriana de la piel al descomponer las cantidades excesivas de ese “alimento céreo”. Por consiguiente, para tratar la bromhidrosis se debe reducir la actividad de las glándulas apocrinas y las bacterias de la piel.

Las glándulas apocrinas son consideradas por algunos como un rezago de la evolución. Se cree que las secreciones céreas de estas glándulas cumplían funciones de identificación de individuos por medio del olfato así como de selección de pareja. Estas glándulas serían las responsables de la producción de feromonas que permitirían identificar parejas con mayor compatibilidad genética resultando en una descendencia con mayores posibilidades de supervivencia.

Adicionalmente cumplían funciones de control de temperatura corporal. En climas calientes servían para reducir la resistencia de superficie de la piel y por ende aumentar la propensión del sudor ecrino a formar una capa uniforme en la piel en lugar de gotas de sudor, que por su peso caen al piso. En climas fríos servían para crear un revestimiento céreo que protegía contra la lluvia y el viento. En la vida moderna no tienen una importancia fisiológica conocida.

El sudor apocrino es estéril e inodoro cuando aparece en la superficie de la piel. Sin embargo, en menos de una hora las bacterias degradan el sudor apocrino hasta el punto en que el clásico olor acre es detectable. Los ácidos grasos y el amoníaco son los principales productos de esta descomposición bacteriana que causan el característico mal olor apocrino.

La cera / sudor producidos por la glándulas apocrinas son los únicos productos naturales del cuerpo que cuando son descompuestos por bacterias producen el olor apocrino clásico. El pelo y la ropa proporcionan lugares de retención del sudor apocrino lo cual contribuye mucho al problema de producción de mal olor.

La bromhidrosis apocrina nunca ocurre antes de la pubertad porque las glándulas pertinentes no son activas durante la pre-adolescencia. También es menos probable en las personas ancianas. La bromhidrosis ocurre en todas las razas aunque hay variaciones en su intensidad y frecuencia. Las glándulas apocrinas de personas de ascendencia africana son las de mayor tamaño y las más activas; los asiáticos tienen las glándulas más pequeñas y menos activas. Más allá de esto, las variaciones en la frecuencia de la bromhidrosis no se han explicado.

En general, las personas con bromhidrosis apocrina no descuidan su higiene personal. Lavan sus axilas con regularidad, usualmente con un jabón germicida. Esto consigue dos cosas: la eliminación del sudor apocrino y la inhibición temporal de la bacteria axilar.

¿Como tratar la bromhidrosis?

En resumen, los factores principales a considerar para el tratamiento exitoso de la bromhidrosis son: mantener lo más baja posible la cantidad de bacterias de la piel y eliminar la mayor parte posible del "alimento" que les permite desarrollarse (limpiarse varias veces al día con algodones empapados en alcohol y ducharse dos veces al día utilizando jabón germicida). Las personas que también sufren de hiperhidrosis, deben tratar este problema antes de intentar resolver su bromhidrosis.

Afeitar el pelo axilar es una necesidad absoluta para todos los pacientes (hombres y mujeres) que padecen de bromhidrosis apocrina para evitar la acumulación de sudor y bacteria en el pelo. Además de afeitarse, los pacientes deben llevar toallitas empapadas de alcohol (toallitas de preinyección obtenidas en farmacias) para limpiezas regulares entre duchas.

Las cremas antibióticas tópicas, cremas antioxidantes tópicas (vitamina E), productos de Farnesol, jabones germicidas, lociones y toallitas impregnadas de alcohol pueden utilizarse con eficacia. Es esencial utilizar un antitranspirante eficaz contra la hiperhidrosis para mantener la piel seca.

Es evidente que Odaban es eficiente para mantener la piel muy seca lo que significa un entorno desfavorable para la reproducción de la flora bacteriana de la piel. Menos bacteria significa menos olores.

El uso regular de un desodorante axilar, varias veces la día, ayudará a suprimir las bacterias axilares. En contra de lo que podríamos esperar, el aluminio metálico, el circonio o las sales de zinc que contienen la mayoría de antitranspirantes vendidos sin receta no ejercen ninguna acción antitranspirante en las glándulas apocrinas; estos funcionan solamente en las glándulas ecrinas. Sin embargo, los agentes antibacterianos de los desodorantes son eficaces en ambas glándulas.

En los últimos años el principal adelanto en el tratamiento de la bromhidrosis ha sido el uso de la electrólisis. Tu doctor puede recomendarte a un profesional de esta especialidad. Este proceso no sólo elimina todo el pelo axilar sino que además detiene las secreciones no requeridas de las glándulas aprocrinas. El tratamiento realizado por un electrólogo capacitado puede llevar varias semanas pero puede cambiar realmente la vida de una persona.

La electrólisis es un proceso que consiste en insertar una aguja en el folículo piloso por medio del cual se pasa una leve corriente que desturye la raíz del pelo, mismo que se remueve luego con unas pinzas.  Debido a que el sudor apocrino es transportado a la superficie de la piel por los vellos, al remover estos el sudor apocrino queda debajo de la piel siendo reabsorbido por esta y eliminando por ende la bromhidrosis.

Como aplicar

Es esencial que la piel de las axilas permanezca lo más seca posible durante el día. Esto inhibirá naturalmente la multiplicación de las bacterias de la piel que prosperan en entornos húmedos. Cuanto menor sea la cantidad de las bacterias, menor será la descomposición del sudor/cera apocrina.

El tratamiento con el antitranspirante Odaban es sencillo y eficaz. El producto debe aplicarse sólo a la hora de acostarse, después de bañarse, estando relajado y con la piel ABSOLUTAMENTE SECA (puede utilizar un poco de talco o una secadora de cabello para secarla). Es muy importante que la piel esté seca ya que el contacto con la humedad hace que el componente activo de Odaban, el cloruro de aluminio, adquiera características acidas, lo que podría causar irritación de la piel. . Nunca debe usarse sobre áreas de piel irritada o lastimada.

Aplica Odaban con moderación.  Presiona el pulverizador una o dos veces sobre una toalla de algodón para remover maquillaje. Luego pasa la toalla sobre el área a tratar esparciendo Odaban en la misma. Las áreas más grandes pueden requerir más de dos presiones del pulverizador. Para la espalda y las áreas difíciles de alcanzar, pide que alguien te ayude a realizar las aplicaciones para evitar que estas sean excesivas. A la mañana siguiente las áreas tratadas deben lavarse para quitar el exceso de antitranspirante que pueda quedar en la piel.

Es esencial que cuando se utilice Odaban se evite aplicar una cantidad excesiva ya que esto bloquearía completamente los conductos de sudor.  El tratamiento exitoso de la hiperhidrosis busca crear un bloqueo parcial de los conductos de sudor pues un bloqueo total eventualmente causaría que se “rompan las paredes del dique”, ocasionando nuevamente el problema de sudoración original.

Al inicio del tratamiento usa Odaban todas las noches.  Una vez que tengas la sudoración bajo control reduce las aplicaciones al número mínimo de tratamientos por semana necesarios para permanecer seco.  Recuerda aplicar el producto con moderación, "menos es más". A la larga, la mayoría de personas solamente requieren una o dos aplicaciones a la semana. Cada persona es diferente, por lo tanto utiliza todo el tiempo que necesites para regular la sudoración y se moderado con la cantidad que utilices por aplicación.

Las personas que no sufren de hiperhidrosis también puedan utilizar Odaban de la forma indicada y encontrarán que tan sólo una aplicación los mantiene secos durante una semana o más.

 

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